en sus labios un amor, solo presumido,
en sus pechos un latido
¡que maraña de sueños incumplidos!
Madre en miniatura.
Madre niña, solo reflejo de incomprensión
llevas en tus venas sed de amor
aunque todos discurran en tus derechos
son tus ojos los que juzgan por dentro.
Entre sueños rotos,
entre trabajos forzosos,
vives cada minuto al día,
para pagar deudas de medio día.
Haces milagros con pocos centavos,
miras a todas esas señoritas de mesa,
que con inteligencia se acuestan.
Buscando caricias, monedas o un hombre que las lleve al altar.
Mientras que tú buscabas solamente amar.
Que ingratitud de aquel que un día te dijo amar
Dejarte…
Niña...
Madre niña, sola en este holocausto infernal,
a la deriva tus sueños, vislumbras las sombras en plena obscuridad.
Y a pesar de todo.
Y a pesar de tu engaño.
Sigues esperando...
Que él llegue a tus brazos, una vez al mes,
¿Quién sabe? a dejarte con guagua otra vez.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario